Conferencia. Ciencia contra la Pobreza

Former Mansion of Eduardo Adcoch, at 37 Paseo de la Castellana (avenue) in Chamberi district in Madrid (Spain), built in 1906.

Debate sobre el papel de la investigación científica y de la innovación en la lucha contra la pobreza y la exclusión social (08/04/2012)

Durante los días 8 y 9 de abril de 2012 se celebró, en el Palacio de La Granja de Segovia, la Conferencia “Ciencia contra la Pobreza”, enmarcada dentro de los actos de la Presidencia Española de la Unión Europea.

En dicho evento se dieron cita 200 expertos internacionales de distintas áreas para debatir sobre el papel de la investigación científica y de la innovación en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. El Director Adjunto de la Fundación Rafael del Pino, Vicente José Montes Gan, presidió una de las mesas de trabajo de esta conferencia, que bajo el titulo “Reduciendo la brecha del conocimiento” reunió a los siguientes expertos:

-Francis Gurry, Director General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

-Javier Simó, Representante de la Fundación EHAS (España).

-Juliana Rotich, Representante de la plataforma USHAHIDI (Kenia).

-Jan Wildeboer, Arquitecto de soluciones de la empresa Red Hat (Alemania).

La postura de la Fundación Rafael del Pino en la mesa de trabajo fue la siguiente:

Acceso a la educación

La Fundación Rafael del Pino asume como eje principal de sus actividades la convicción de su Fundador de que no es sólo el conocimiento sino la transmisión del conocimiento lo que nos ha permitido sobrevivir y progresar a lo largo de la historia de la humanidad. Sin duda el acceso o no a la educación es lo que de verdad separa o diferencia a unos seres humanos de otros. El conocimiento sirve para comprender y proyectar pero también es fuente de progreso económico y de bienestar, ya que permite incidir sobre cuanto nos rodea para mejorar nuestras condiciones de vida: “nada contribuye tanto al crecimiento económico de los países y al bienestar y felicidad de sus ciudadanos como la formación, el conocimiento y su difusión y aplicación”. Esta idea impulsó a Rafael del Pino a crear la Fundación que lleva su nombre, con el objetivo de poner un granito de arena en la noble tarea de la transmisión del conocimiento heredado de otros, junto con nuestro particular valor añadido, a las siguientes generaciones en libertad.

Libertad para emprender

El Fundador creía en la libertad entendida en su sentido más amplio. Es desde la libertad que los hombres deben tomar sus decisiones y asumir sus responsabilidades:”pero la libertad del hombre es una sola y engloba todas las libertades. No puede ser el hombre libre para votar pero no para crear o emprender. La democracia estaría incompleta sin un sistema de economía de mercado en el que todos los ciudadanos tengan libertad de perseguir sus sueños, sean éstos cuales sean…”.

Un marco institucional óptimo

El ejercicio de la libertad exige instituciones solventes: “no podremos actuar de forma útil y eficaz si el entorno que nos rodea no nos permite hacerlo con libertad”. En las últimas décadas, la libertad económica y el buen gobierno fueron capaces de dar impulso al espíritu emprendedor, la innovación y el crecimiento económico. En una verdadera revolución desde abajo, es decir, desde el mercado, basada en el desarrollo de la iniciativa privada, la reducción de la pobreza y el crecimiento de las clases medias en el mundo alcanzaron niveles sin parangón en la historia. La recesión mundial actual no debería hacer olvidar este periodo de éxito, en el que pudo materializarse, además, gran parte del potencial del que son portadoras las personas con iniciativa gracias a un acceso creciente a la educación, en libertad.