Moisés Naím

El poder y las ideas en el siglo XXI

El poder y las ideas en el siglo XXI: quién los tiene, quién los tenía pero los ha perdido y quién los necesita

La Fundación Rafael del Pino acogió la Conferencia Magistral de Moisés Naím titulada “El poder y las ideas en el siglo XXI: quién los tiene, quién los tenía pero los ha perdido y quién los necesita”, que ha clausurado el ciclo de conferencias magistrales “Enseñanzas de la crisis”, el día 17 de noviembre de 2010.

Moisés Naím afirmó: “Lo que hemos visto en todos los casos de crisis -en Grecia y, ahora, en Irlanda- es que se produce una primera etapa de negación; después, de rechazo; luego, de no aceptación; y, entonces, poco a poco, se va asumiendo la existencia de una crisis que requiere decisiones muy profundas y que han sido pospuestas hasta que se toman cuando ya es tarde. El ejemplo de Grecia es claro: si la reacción se hubiese tomado antes, no tras seis meses de negociaciones y de negación por parte de los países europeos, especialmente Alemania y la propia Grecia, el coste del rescate hubiese sido la mitad de lo que resultó ser. Hay que aprender que estas crisis primero generan rechazo y negación para después pasar a la resignación e, inevitablemente, a tomar las medidas que la situación requiere”.

Moisés Naím sostuvo que:”en la reunión del G-20, en Seúl, la diversidad del grupo ha reflejado los intereses encontrados de estos países, que tienen diferencias en sus problemas y en su crecimiento, en la valoración de su divisa, en sus relaciones comerciales y en su manera de atacar la crisis. Toda esta diversidad impide grandes acuerdos. En todo caso, es importante que se reúnan, ya que se logran ciertos acuerdos. En Seúl se avanzó en temas técnicos, quizá menores en conjunto, pero de importancia. Por ejemplo, ahora el proceso de toma de decisiones del FMI refleja más fielmente el reparto del poder financiero en el mundo, no como antes, cuando mostraba la estructura derivada de la Segunda Guerra Mundial. Pero el mundo espera mucho, ya que los problemas siguen siendo graves y hay países estancados cuyas poblaciones esperan ansiosamente poder ver la luz al final del túnel”.