Conferencia Magistral Nick Clegg

Más allá del Brexit: los retos de futuro para Gran Bretaña y la Unión Europea

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 20 de abril de 2017 , la Conferencia Magistral “Más allá del Brexit: los retos del futuro para Gran Bretaña y la Unión Europea” que impartió Nick Clegg.

Nick Clegg es un conocido político británico liberal progresista que lideró junto a David Cameron la coalición entre el Partido Conservador y el Partido Liberal Democrático que gobernó el Reino Unido entre los años 2010 y 2015. Inició su andadura política a los 32 años como diputado del Parlamento Europeo. Posteriormente, y solo dos años después de su entrada a la Cámara de los Comunes, fue elegido Líder de los liberal demócratas.

En las elecciones parlamentarias del año 2010, en las que ningún partido obtuvo la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, el Partido Conservador de David Cameron formó una coalición de gobierno con los Liberales, asumiendo Nick Clegg el puesto de Vice Primer Ministro. Tras los malos resultados alcanzados por los liberales en las elecciones generales del año 2015, renunció al liderazgo de su partido y abandonó el cargo de vice primer ministro.

Nick Clegg es licenciado en Antropología por la Universidad de Cambridge. Hoy protagoniza el diálogo político en el Reino Unido como radical opositor al Brexit. Ensayista elocuente, acaba de publicar un libro titulado “Política” en el que reivindica el centro frente al populismo.

RESUMEN

El 20 de abril de 2017 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino la conferencia de Nick Clegg, ex líder del Partido Liberal británico y ex vice primer ministro del Reino Unido, sobre los retos de futuro para Gran Bretaña y para la Unión Europea.

Cleeg señaló que vivimos en un tiempo de turbulencias y de volatilidad política sin precedentes, el que el escenario ideológico simple del pasado ha desaparecido. Ya no es un mundo de debates entre conservadores y laboristas, o sobre más o menos mercado o más o menos impuestos. Este escenario ha sido reemplazado por otro mucho más complejo y con muchos más actores.

La gente se siente insegura, siente que el Estado la ha traicionado, se encuentra incomoda con la globalización y quiere soluciones fáciles. Esto supone un serio desafío para nuestro sistema político, económico y social, que sufre presiones tanto externas como internas.

En el ámbito exterior, la existencia de la Unión Europea puede estar en entredicho. Las elecciones en Francia pueden ser el principio del fin de la UE tal y como la conocemos. Además, en Estados Unidos hay un presidente poco amistoso hacia la Unión Europea que ha puesto en cuestión el vínculo trasatlántico. Y en medio de todo ello Putin trata de hacer todo lo posible para subvertir la disciplina multilateral.

Internamente, sufrimos una gran crisis económica y social y hay un alto nivel de frustración con el sistema político. Algunas de las causas son de largo alcance, como el cambio tecnológico, la crisis de los refugiados sirios o la inmigración. Y luego está la crisis económica de 2007, sin la cual no hubiéramos tenido ni Trump, Brexit, … Todavía estamos lidiando con los choques económicos, políticos y sociales que trajo consigo.

La UE podrá superar esos desafíos y saldrá de ellos reforzada, pero ahora estamos en un punto de inflexión y en estos momentos existen tres áreas en las que se necesita actuar con urgencia. En primer lugar, es preciso completar el proyecto de la Eurozona porque una unión monetaria sin una unión fiscal es inherentemente insostenible. Por supuesto, el proyecto implica pérdida de soberanía, pero es una cuestión de voluntad política.
El segundo ámbito es el de la crisis de los inmigrantes. Hay un gran fallo en la forma en que se gestionan las fronteras de la UE y la política inmigratoria: se suprimieron las fronteras internas, pero no se instauraron controles europeos en las fronteras externas.

Por último, está la política de seguridad y de defensa. Si la UE quiere tener presencia en el mundo y asumir la retirada de Estados Unidos de Europa, necesita asumir su responsabilidad en materia de defensa y gastar de forma más coordinada. Todo esto es esencial en unos tiempos de gran inseguridad como los actuales.

España puede jugar un gran papel en estas cuestiones si lo asume y trata de aumentar su influencia, sobre todo porque el Reino Unido no va a ser líder. El papel de España puede ser enorme y nuestro país está en buena posición para ello: pese a la corrupción, disfruta de una estabilidad política de la que carecen otros países; no hay extremistas ni muchos populistas y el consenso en España es mantenerla identidad europea. Además, España tiene credibilidad por haber pasado por un duro ajuste después de la crisis y hoy es una economía sostenible. Y también están los lazos que mantiene con Hispanoamérica. Todo ello le otorga a España una credibilidad y una voz únicas en la Unión Europea y en sus debates.

En relación con las elecciones del próximo 8 de junio, Clegg consideró que se trata de una convocatoria oportunista, sobre todo porque el líder actual del Partido Laborista es el menos elegible como primer ministro que ha tenido este partido en mucho tiempo. Además, el gap entre las promesas del Brexit y la realidad es muy grande, lo que generará problemas políticos en los próximos años. La cuestión en este sentido es qué mandato va a obtener Theresa May y quien se opondrá a él dentro y fuera del Partido Conservador después del 8 de junio. Porque no hay que olvidar que el 70% de los votantes jóvenes votaron en el pasado por un futuro muy diferente al que ahora tienen con el Brexit, así como el hecho de que hay diputados que retienen su derecho a votar contra el Brexit.

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