Timothy Congdon

Quiénes son los culpables de la recesión

¿Quiénes son los culpables de la recesión: el capitalismo y los bancos, o la economía y los economistas?

La Fundación Rafael del Pino acogió, el día 22 de mayo de 2012, la Conferencia Magistral “¿Quiénes son los culpables de la recesión: el capitalismo y los bancos, o la economía y los economistas?”, que ha pronunciado Timothy Congdon, Presidente Honorario de la Freedom Association y Fundador de Lombard Street Research.

Timothy Congdon sostuvo que “Una de las razones más importantes que explican la crisis económica actual está en el hecho de que la tasa de crecimiento de la masa monetaria, del nivel de los depósitos bancarios, se ha colapsado. Durante los años 2005, 2006 y 2007, la masa monetaria subió aproximadamente un 10% anual. En algunos países, como España, se incrementó incluso por encima de esa cifra. Pero desde el año 2008 en adelante, la cantidad de dinero dejó de crecer debido, sobre todo, a la presión que se ejerció sobre la industria bancaria para que se recapitalizase. El resultado de esta presión una reducción del negocio y los balances de la banca. Eso contrajo la oferta de dinero al conjunto de la economía, lo que se tradujo en la presente recesión. Mi mensaje es que queremos una industria financiera sólida y con una capitalización adecuada, pero ese proceso ha de llevarse a cabo durante varios años. La recapitalización ha de ser gradual y, lo más importante, no debe frenar el ritmo de crecimiento de la masa monetaria”.

Timothy Congdon subrayóla importancia de la evolución de la masa monetaria para conseguir el retorno al crecimiento: “A largo plazo, mantenerse en el camino de la estabilidad económica requiere un crecimiento constante de la cantidad de dinero disponible, algo repetido durante toda su vida por Milton Friedman y que parece haber sido olvidado en los últimos años. Friedman llevaba razón y fue un error tener tasas de crecimiento del dinero del 10% en toda Europa hace seis o siete años y, de repente, anular ese crecimiento –algo que, en el caso de España, ha supuesto tasas de crecimiento negativo de la masa monetaria-. Se trata de un terrible error. Necesitamos tasas constantes de crecimiento de la cantidad de dinero. Eso significa que el sistema financiero ha de ser gestionado de manera que la recapitalización necesaria no entorpezca el crecimiento de la masa monetaria”.