James D. Watson

El descubrimiento de la doble hélice en 1953

El descubrimiento de la doble hélice en 1953

La Fundación Rafael del Pino acogió la Conferencia Magistral de James D. Watson titulada “El descubrimiento de la doble hélice en 1953”, el día 7 de octubre de 2010.

James D. Watson afirmó que “El tiempo transcurrido desde que descubrimos el ADN y el camino recorrido desde entonces ha llevado la investigación sobre el mismo hasta sus límites, prácticamente. Pero la influencia del estudio del ADN sigue ganando importancia; desde luego, mucha más de la que yo hubiese imaginado nunca, gracias a las nuevas tecnologías que se están aplicando al mismo. Esperamos que la manipulación del ADN, por ejemplo, ayude a crear nuevas formas de generación de energía. En breve comenzaremos a ver aplicaciones industriales, que no se imaginan en estos momentos en los que las consecuencias más evidentes del estudio del ADN se están aplicando en el campo de la medicina. En los próximos años posiblemente veremos cómo una buena parte de los tipos de Cáncer son vencidos; al menos vamos a intentarlo. Así que hemos recorrido un largo camino, en el que el descenso de los costes en la investigación ha permitido que el dinero no sea un obstáculo y que los avances sólo se vean afectados por el grado de rapidez en los mismos que las sociedades están dispuestas a aceptar”.

Respecto a lo que está por venir en la investigación del ADN, James D. Watson sostuvo que “en este siglo veremos cómo se incrementa el estudio de las relaciones entre el ADN y las funciones cerebrales. Investigaremos cómo funciona el cerebro humano y la genética del comportamiento humano. En definitiva, intentaremos saber cuan libres somos, si nuestras personalidades están predeterminadas genéticamente o si podemos hacernos más inteligentes tomando determinadas medicinas, cosa que espero. O, por ejemplo, lograr controlar nuestras emociones en el caso de sufrir enfermedades mentales. No sé si podremos curar las enfermedades mentales, pero al menos lograremos controlarlas mejor y evitar algunas de las verdaderas tragedias que suponen este tipo de afecciones”.