El dinamismo de China: mito y realidad

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Josep Mª Suris y Jacinto Soler. Universidad de Barcelona

El día 19 de diciembre de 2005 la Fundación aprobó financiar un proyecto de investigación tutelado por el Catedrático de la Universidad de Barcelona, Josep Mª Suris, y la colaboración del Profesor Jacint Soler, de la misma Universidad. El objetivo del estudio propuesto consiste en el análisis del debate actual sobre el dinamismo económico de China y su impacto en la economía mundial, tratando de identificar posibles escenarios de evolución futura. El estudio pretende ofrecer una visión local de los fenómenos, aplicando al caso español las conclusiones u observaciones efectuadas.

En los últimos tiempos, la República Popular China se ha erigido en el centro de atención de economistas, empresarios, políticos, así como de comentaristas y expertos de los más diversos ámbitos. Su crecimiento económico sostenido en torno al 9% anual, junto con su irresistible atracción como destino inversor han consolidado al país como el más prometedor centro manufacturero del planeta. Actualmente se fabrican en China el 50% de las cámaras fotográficas, el 70% de los mecheros, el 80% de los juguetes y el 30% de los televisores y aparatos de aire acondicionado, convirtiendo al país en la auténtica “fábrica del mundo”.

El sorprendente dinamismo chino y su creciente papel dentro de la escena internacional han despertado una relativa preocupación entre los hasta ahora motores económicos mundiales, esto es Europa, EE.UU. y Japón. A la vez que se despiertan sentimientos nacionalistas – puestos de relieve en la reciente disputa sino-japonesa -, surgen en aquellos países voces de alarma por los fenómenos de “deslocalización” productiva hacia China y por la pérdida de puestos de trabajo, lo cual facilita el renacimiento del proteccionismo comercial. La “avalancha” de importaciones desde China y este resurgir proteccionista ponen precisamente en duda la viabilidad de un modelo de crecimiento basado en una fuerte aportación del sector exterior. Los detractores del “modelo chino” recuerdan con frecuencia los problemas de “encaje” en la economía mundial tanto de Japón como de los NICs asiáticos en los años setenta a noventa.

El crecimiento chino arroja también incertidumbres en el plano interior, vinculadas con sus grandes desequilibrios internos y deficiencias estructurales. En este sentido la crítica se centra en el papel “dirigista” del Estado en un régimen autoritario como el chino, así como en su control sobre un ineficiente sistema financiero y bancario. Las referencias a las economías del Sudeste asiático y a su traumática crisis de 1997-98 resultan aquí inevitables, ya que pusieron de manifiesto los riesgos de la interferencia política en la vida económica y de un sistema bancario ineficiente y sometido a la discreción del gobierno

Las conclusiones de este estudio han sido recogidas en el libro El milagro económico chino: mito y realidad, publicado en la Colección Economía y Empresa de la Fundación Rafael del Pino