En busca de la prosperidad

La Fundación Rafael del Pino organiza el diálogo “En busca de la prosperidad” en el que con la intervención  de César Molinas, José Manuel González-Páramo, Rafael Doménech y Javier André. En MadrId el 26 de noviembre de 2015. DS

Los retos de la sociedad española en la economía global del S.XXI

La Fundación Rafael del Pino organizó, el jueves 26 de noviembre,  un diálogo bajo el título “En busca de la prosperidad” en el que intervinieron los economistas César Molinas, José Manuel González-Páramo, Rafael Doménech y Javier Andrés. En el acto se analizaron los retos que enfrenta la sociedad española en las próximas décadas tomando como referencia la obra recientemente publicada por Rafael Doménech y Javier Andrés editado por Deusto.

Rafael Doménech. Economista Jefe de Economías Desarrolladas, BBVA Research. Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Univ. de Valencia en excedencia. MSc in Economics por la London School of Economics y Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia. Ha sido Director General en Presidencia del Gobierno, en donde ocupó la Subdirección de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, director del Instituto de Economía Internacional, miembro de la Junta Consultiva de la Universidad de Valencia, consejero de SEPES y de CDTI, consultor externo de la OCDE, de la Comisión Europea, de la Fundación de Economía Analítica, y colaborado como investigador con el Ministerio de Economía y Hacienda y la Fundación Rafael del Pino. Ha sido miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Economía, de los Consejos Asesores de Investigaciones Económicas y de Moneda y Crédito, del Consejo de Redacción de la Revista de Economía Aplicada y del Consejo Editor de Hacienda Pública Española.

Javier Andrés es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia desde 1991 y profesor visitante de la Universidad de Glasgow. Doctor por la Universidad de Valencia y Máster en Economía por la London School of Economics. Tiene publicaciones en las principales revistas científicas nacionales e internacionales (Economic Journal, Journal of Monetary Economics, European Economic Review, Journal of Economic Dynamics and Control, Jornal of Money Credit and Banking, entre otras). Ha dirigido proyectos de investigación competitivos en su campo de especialización y colaborado con diversas instituciones públicas en tareas de investigación y asesoría sobre modelización macroeconómica. Ha sido miembro del consejo de diversas revistas científicas y en la actualidad es director de Moneda y Crédito. Es Miembro de Honor de la Asociación Española de Economía. Ha sido Gestor del Programa Nacional de Investigación en Socioeconomía del Ministerio de Ciencia y Tecnología y miembro de la Comisión de Ciencias Sociales de la Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari de Catalunya.

Cesar Molinas es economista y consultor. Se licenció en matemáticas por la Universidad de Barcelona. Es socio fundador de la consultora Multa Paucis y ejerció durante siete años como Director de Gestión de Merril Lynch. Ha publicado varios libros sobre economía, como La inversión en España. Econometría con restricciones de equilibrio (1990) o Qué hacer con España: del capitalismo castizo a la refundación de un país (2013). Colabora con medios de comunicación como El País, donde es columnista habitual.

José Manuel González-Páramo es economista, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid (1980), M.A. y M.Phil en Economía por la Universidad de Columbia en Nueva York (1984 y 1985) es también Doctor en Ciencias Económicas, Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Columbia de Nueva York. En 2003 fue condecorado con la Gran Cruz del Orden de Alfonso X el Sabio. Antiguo becario Fulbright, es miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes, y ha recibido numerosas distinciones, incluyendo la Medalla Carlos V de la Cámara de Comercio Germano-Española (“contribución a una Europa más unida”), Premio Institut D’Estudis Financers a la Excelencia Financiera (“carrera profesional”), Premio del Círculo de Empresarios y Doctor Honoris Causa (Universidad de Málaga), entre otras.

 

Resumen del diálogo

En busca de la prosperidad: Los retos de la sociedad española en la economía del S. XXI

La economía española tiene dos grandes retos ante sí: la disminución del ritmo de crecimiento económico en los próximos años, debido a una demografía adversa, y el impacto de la disrupción digital, en especial sobre el empleo. La educación constituye una pieza fundamental de cualquier estrategia para afrontar estos dos desafíos.

Con motivo de la presentación del libro En busca de la prosperidad: Los retos de la sociedad española en la economía del S. XXI, escrito por Rafael Doménech y Javier Andrés, se ha celebrado en la Fundación Rafael del Pino un debate sobre los importantes desafíos económicos que debe afrontar la sociedad española.

Para José Manuel González-Páramo, catedrático de Economía y ex miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, la economía española tiene ante sí dos grandes retos. En primer lugar, el crecimiento económico en los próximos años será más bajo que en el pasado. La razón fundamental es una demografía adversa, con una población que envejece y que irá perdiendo efectivos.

En segundo término, la economía española tiene que afrontar el reto de la disrupción digital que está teniendo lugar. Un desafío de importantes consecuencias socioeconómicas porque la nueva economía digital afecta a la creación de empleo estable porque provoca que el capital y el trabajo sean inmensamente móviles.

González-Paramo considera fundamental para afrontar este desafío actuar desde el ámbito de la educación, con el fin de preparar a la gente para este nuevo mundo digital. Además, debe  potenciarse la integración del sector público y el privado en todo lo que tiene que ver con la tecnología. En su opinión, sabemos lo que tenemos que hacer, pero se preguntó por qué no lo podemos hacer.

Por su parte, el economista y consultor César Molinas, lamentó que, en vísperas de las elecciones generales, no se hable del paro, sino tan solo de la precariedad laboral, ni de las pensiones, cuando el pleno empleo y la protección social constituyen las bases del pacto social del siglo XX.

Molinas advirtió de que la tecnología disruptiva va provocar que el empleo estable pierda protagonismo como forma de trabajo, porque las máquinas harán todo lo que puedan hacer las máquinas. Todo el trabajo que no tenga un componente de creatividad desaparecerá, estimó.

La forma de afrontar esta situación, a su juicio, reside en actuar desde el sistema educativo y en empezar a hacerlo cuanto antes porque el plazo mínimo para el cambio es de una generación. Esta nueva tecnología, dijo, se introduce tan deprisa que hace muy difícil ajustarse a una velocidad semejante. Lo cual es un problema porque, según indicó, en España hay cuatro millones de parados de los cuales muchos no son empleables por carecer de la formación adecuada.

A su vez, Rafael Doménech, economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, indicó que el problema del empleo no se puede abordar sin hablar de otras áreas, como el crecimiento de la empresa, su internacionalización o el papel del sector público.

Doménech estimó que el mayor factor de desigualdad en España es el desempleo, que explica el 80% del problema en nuestro país, y recomendó aprender de fuera, de la experiencia de otras economías, y trasladar aquí aquellas iniciativas que han funcionado en otros lugares.

Por último, Javier Andrés, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia, denunció que el problema empezó con nosotros mismos, los españoles, cuando nos dimos por satisfechos con haber alcanzado la convergencia en términos de renta per cápita con la media de la Unión Europea, cuando llevamos 30 años sin acercarnos en este sentido a países como Holanda, Alemania o Estados Unidos.

Según explicó, la economía española creció cuando el problema era cómo atraer capital físico, pero después no supo dar el salto a la fase siguiente, la del desarrollo del capital tecnológico y humano debido a la existencia de unos incentivos equivocados. A causa de ello, la economía española se desenganchó del proceso de globalización.

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