Max Otte

Frenad el desastre del Euro Max Otte

Frenad el desastre del Euro

La Fundación Rafael del Pino albergó, dentro de su programa de Conferencias Magistrales, el día 3 de noviembre de 2011, la conferencia “Frenad el desastre del euro”, pronunciada por Max Otte, Director del Instituto de Desarrollo Patrimonial de Colonia (Alemania).

Max Otte sostuvo que “[…] Es absolutamente necesario que, a medio plazo, Grecia abandone el Euro para garantizar la supervivencia de la moneda única. Grecia no puede volver a tener una economía saludable mientras siga en la Eurozona. Si se mantiene como miembro, sus problemas volverán a surgir en dos o tres años para, finalmente, verse obligada a dejar la Unión Económica y Monetaria. No sé si será necesario que otros países, como España o Portugal, tengan que abandonar el Euro, pero se tratará, en todo caso, de una decisión en beneficio de sus economías nacionales, no de una necesidad para la supervivencia del Euro como la salida de Grecia. En la actualidad, Europa no es un área económica común como la que necesita una moneda común. Mi propuesta es que exista un ‘Euro fuerte’ en el que participen las economías más potentes de la Unión Europea, como Alemania y Francia. Pero hay determinados países, con economías muy distintas, que podrían plantearse ‘tomar unas vacaciones’ del Euro, volver a sus antiguas divisas nacionales y retornar, en su momento, a la disciplina de la moneda única. España podría, por ejemplo, volver a la Peseta y devaluar, para favorecer sus exportaciones. En definitiva, tendría opciones más políticas, más democráticas para reformar su economía. España no tendría que seguir el dictado de Bruselas, adoptar sus propias recetas y, en su momento, volver al euro. Desde luego, sería mucho más democrático, mucho más flexible y no dañaría el proyecto común europeo, en definitiva. Medidas como esta ayudarían a Europa, ya que necesitamos el euro y lo mantendremos. No puedo imaginar una vuelta a todas las divisas nacionales; es demasiado tarde para eso. No es posible pensar en una Unión Europea, tal y como la conocemos, sin una moneda única. Si Francia y Alemania vuelven al Franco y al Marco, el proyecto europeo se verá seriamente dañado”.

Max Otte dijo que las primeras medidas tomadas en relación a la situación griega no estaban destinadas a ayudar a Grecia o a sus ciudadanos: ”Los créditos que se concedieron a Grecia fueron destinados a pagar a los bancos. En realidad, se estaba ayudando a la industria financiera. Para ayudar de verdad a Grecia hace falta una quita, una reestructuración de su deuda; todas esas cosas, que en realidad, no se han hecho aún. El primer año se ha desperdiciado manteniendo políticas erróneas, financiando a países con fuertes déficit, como Grecia. Pero, en las últimas semanas, el enfoque ha sido mucho más realista, con la discusión de medidas como la quita de la deuda. Los políticos empiezan a darse cuenta de que el hecho de que un país abandone el Euro no significa el final del proyecto común europeo”.