¿Qué ha pasado con el lenguaje de la política?

Mark Thompson y Pedro García Cuartango

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 13 de marzo , el diálogo “¿Qué ha pasado con el lenguaje de la política?” con motivo de la presentación del libro de Mark Thompson “Sin palabras” en el que participaron Mark Thompson y Pedro García Cuartango.

En su reciente libro “Sin palabras”, Mark Thompson relata cómo en las últimas décadas los cambios políticos, sociales y tecnológicos han alterado de forma dramática la manera en que abordamos y discutimos las cuestiones que nos afectan a todos. “La retórica política se ha convertido en algo dudoso y rancio y no ha hecho más que contribuir al voto populista que promete autenticidad, honestidad y confianza en contraste con la manipulación y las mentiras que dominan el panorama actual”.

Mark Thompson ocupa las mal altas responsabilidades ejecutivas en The New York Times Company desde el año 2012. Bajo su liderazgo, el diario The New York Times se ha convertido en el primer medio en superar el millón de suscriptores digitales, gracias a su apuesta por la introducción de las nuevas tecnologías y otros formatos que triunfan en el mundo digital, desde la fotografía hasta la introducción de la robótica o la inteligencia artificial como parte de una estrategia más amplia de “visualización de noticias”, en la que tienen un protagonismo creciente las redes sociales. Entre los años 2004 y 2012 fue Director General de la BBC, periodo en el que abrió los contenidos de la radiotelevisión pública británica a la red Internet, iniciando el modelo de televisión a la carta. Con anterioridad había sido Consejero Delegado de Channel 4 Television Company. En el año 2012 fue profesor invitado de retórica y el arte de la persuasión pública en la Universidad de Oxford.

Pedro García Cuartango es director del diario El Mundo. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, García Cuartango inicio a su carrera en 1977, como redactor de Radio Nacional en Cáceres. En 1979, se incorporó a Actualidad Electrónica, semanario pionero de información en español sobre electrónica e informática. Dos años después, ya dirigía esa publicación. Como experto en esa materia, asesoró los trabajos del primer Plan Electrónico Nacional y compareció en el Congreso de los Diputados. García Cuartango accedió a la redacción del económico Cinco Días en 1986. Un año después, formó parte del equipo fundacional del semanario El Globo. Se incorporó en 1988 a la redacción de Diario 16, en el que fue redactor jefe del área de Economía. También estuvo entre los fundadores del diario El Sol, al que llegó como subdirector en 1990. Desde 1992, ha trabajado en EL MUNDO. Fichó por esta cabecera como redactor jefe. Desde 1993, ha dejado su sello como editorialista. En 2000, fue nombrado subdirector y responsable de la sección de Opinión. También ha liderado la sección EM2 /Cultura. Sus columnas, bajo el epígrafe de Tiempo recobrado, son un referente para los lectores de la cabecera. Desde 2015, G. Cuartango desempeñó la función de director adjunto del diario, al frente del área de Opinión, hasta mayo del 2016 cuando fue nombrado director del diario El Mundo.

RESUMEN

El 13 de marzo de 2017 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo sobre “¿Qué ha pasado con el lenguaje de la política?”, con motivo de la presentación del libro Sin palabras: ¿qué ha pasado con el lenguaje de la política?, de Mark Thompson, quien ocupa las mal altas responsabilidades ejecutivas en The New York Times Company desde el año 2012, en el que también participó Pedro G. Cuartango, director de El Mundo.
Para Thompson, las causas del deterioro del lenguaje político ya se detectan en la antigüedad clásica. En concreto, en los Diálogos, de Platón, en uno de los cuales el filósofo griego narra una conversación entre Sócrates y Gorgias en el que éste último se refiere a cómo manipular a la gente mediante la utilización de la palabra. Platón, indica Thompson, está imaginando en este texto un futuro en el que los dirigentes calculan cómo manipular a la gente. Ahora hacemos lo mismo, con herramientas más avanzadas y sofisticadas como la economía del comportamiento. Y el lenguaje pasa de ser racional a instrumental y se vuelve cínico.

En relación con el populismo y su política de decir lo que la gente quiere escuchar, Thompson recordó cómo los nazis llegaron al poder utilizando un lenguaje muy cínico en relación con la política, y cómo hicieron uso de la propaganda de masas, descubriendo que la gente se cree las palabras sin cuestionar las cosas. Eso le recordaba a Donald Trump.

En este sentido, Thompson indicó que los estadounidenses disfrutan de una vida muy próspera, a diferencia de la Alemania que vivió el triunfo de los nazis. Sin embargo, Trump manipuló los hechos y apeló a los temores de los norteamericanos frente a la economía, la globalización, las minorías, etc. Y esos temores justificarían acciones más extremas del gobierno.

A Trump le votó la mayoría de los blancos, incluida la mayoría de las mujeres blancas, debido al sentimiento de alienación que experimentan muchos de ellos, sean trabajadores de cuello azul o de cuello blanco. Y Trump uso de una forma muy particular la estrategia de decir “Yo soy tu voz” frente a los temores que suscitan la globalización o las minorías raciales. Además, mucha gente siente que ha perdido su voz frente al stablishment, siente que no se le escucha, que la élite le presta oídos sordos, creándose de esta forma el caldo de cultivo para la victoria de Trump, o para el triunfo del Brexit en el Reino Unido. Trump, como empresario, creó la sensación entre sus votantes de que no es un político y la gente se identificó con él a pesar de sus palabras vacías.

El problema en Occidente es que los políticos han hecho promesas que no pueden cumplir, demostrando su falta de respeto por el público. Por ejemplo, en el debate sobre el Brexit, nadie habló de los aspectos positivos de la UE, de la misma forma que los políticos de hoy no explican por qué es bueno el comercio internacional. Lo que tienen que hacer es explicar estas cosas.

También es importante la educación, enseñar lenguaje, literatura, retórica, porque cuando alguien se enfrenta a cómo entender el mundo y a cómo explicárselo a otra persona se ve obligado a abrirse a otras perspectivas. En América ahora reina la preocupación sobre las noticias falsas, pero la solución a ello empieza por una educación que desarrolle el espíritu crítico y que enseñe a debatir con razones y argumentos.

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