La Fundación no circunscribe el concepto de dirigente al mundo empresarial. La noción de dirigente debe referirse a un amplio abanico de actividades relacionadas con distintos campos del saber entre los que destaco los siguientes: la economía y la empresa, el derecho y la justicia, los medios de comunicación, la política y la gestión pública, las relaciones internacionales y la enseñanza.
Nuestro patrimonio histórico y cultural es importante. Por ello, la Fundación también desea promover el conocimiento de la historia, contribuir a la defensa del patrimonio cultural hispánico y favorecer la creciente importancia de la lengua española como vehículo de comunicación en el mundo.
He creado la Fundación Rafael del Pino para devolver a la sociedad española parte de lo que esta misma sociedad me ha dado a lo largo de mi vida personal y profesional. Ha sido mi deseo que la Fundación sea independiente y cuente con una larga vida. Para ello cuento con el compromiso de mi familia.
Durante mi dilatada actividad empresarial he aprendido que las instituciones, como ocurre con los edificios o las carreteras, se construyen paso a paso, con cierta prisa y, sobre todo, sin interrupciones. Los objetivos deben alcanzarse también con deseo de excelencia. Espero que la Fundación los persiga con el espíritu de esfuerzo que ha animado a todos mis colaboradores durante más de 50 años de vida profesional.
Rafael del Pino y Moreno Fundador
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