Innovadores menores de 35 España

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MIT Technology Review

La Fundación Rafael del Pino organizó el jueves 3 de diciembre, el encuentro sobre talento y competitividad junto a EmTech Spain y la MIT Technology Review en el que se dieron cita los jóvenes españoles más innovadores en el campo tecnológico, seleccionados en la competición “Innovadores menores de 35 España”, y emprendedores consolidados que destacan por sus iniciativas innovadoras disruptivas.

Los premios Innovadores menores de 35 son un referente mundial en el descubrimiento e impulso del talento emergente. Biomedicina, desarrollo de software, materiales, telecomunicaciones… sea cual sea el área de la tecnología en la que trabajan, todos los ganadores tienen en común la creatividad con la que dan respuesta a las necesidades actuales y el impacto social y económico de sus proyectos.

Resumen: Innovadores menores de 35 España

3 de diciembre de 2015

Uno de los grandes retos de la economía española es transformar la investigación científica en proyectos empresariales. Para ello es preciso crear canales de innovación eficientes que permitan transformar los descubrimientos científicos en ideas empresariales.

La Fundación Rafael del Pino acogió el pasado 3 de diciembre la entrega de premios a los innovadores menores de 35 años de la MIT Technology Review.

El acto se inició con la intervención de Pedro Moneo, director de la revista y CEO de Opinno, quien señaló que en los emprendedores hay tres factores: tecnológico, empresarial y social. Moneo indicó que, con estos premios, se busca al científico o al tecnólogo que emprende, que tiene proyectos con un potencial muy alto.

Moneo dijo también que uno de los propósitos de estos premios es crear una comunidad de premiados que esté en contacto permanente, que intercambien experiencias y ofrezcan apoyo. “Nuestra gran ambición sería crear una aceleradora de empresas”, destacó.

A continuación, Paloma Cabello, cofundadora de MIT Enterprise Forum Spain, moderó la mesa redonda “Involucrando a investigadores y emprendedores en la solución de los grandes retos globales”, en la que participaron Ángel Alberich, fundador de Quibim; Daniel Pardo, director general de Farsens, y Miriam Reyes, fundadora de Aprendices Visuales.

Alberich denunció que en España se investiga en silos, en compartimentos estancos monotemáticos y centrados en cuestiones teóricas. Esta situación contrasta con los laboratorios del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que están centrados en el problema a resolver y pasan de trabajar en una disciplina concreta a interactuar con otros campos. Por ello pidió llenar nuestros laboratorios de multidisciplinariedad.

A su vez, Pardo señaló que se necesitan modelos inspiradores sobre cómo transformar la investigación en empresa. También dijo que hay que trabajar desde la base, llevando a las escuelas los elementos prácticos y que la gente descubra allí qué es lo que le gusta hacer.

Por último, Miriam Reyes indicó que la multidisciplinariedad tiene que nacer de una empatía. Además, consideró necesario poder formarse en diferentes campos de acción para poder comprender a los demás.

La segunda mesa redonda se dedicó a “Innovadores españoles en tecnologías emergentes: cómo convertir talento en competitividad”, en la que participaron Jorge Bravo-Abad, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid; David Horna, fundador de Aglaris Cell; Ana Sáenz de Miera, directora general de Ashoka España; Javier García Martínez, investigador de la Universidad de Alicante, y Eduardo Díaz, director del Área de Emprendimiento de Base Tecnológica de Madri+d.

Para Bravo, lo fundamental es establecer un canal de innovación eficiente, que permita que quien ha hecho un descubrimiento científico lo convierta en un proyecto empresarial. También considera muy importante el poder acceder al capital riesgo para financiarlo.

Horna, por su parte, señaló la dificultad para encontrar referentes y apoyos para hacer esa transición, entre otras razones por la falta de un número suficiente de fondos de inversión. También pidió la eliminación de las trabas burocráticas iniciales a las empresas de nueva creación.

A su vez, Ana Sáenz de Miera, destacó que los emprendedores sociales aportan una visión de cómo sería el mundo si un problema dejara de existir y señaló que la solución debe ser sistematizada para que se pueda replicar. También denunció que las escuelas fallan en la identificación del talento. Por último, pidió la creación de la figura jurídica de sociedad limitada de interés general para los proyectos de emprendimiento social.

Javier García Martínez se centró en el talento, por el que dijo que su empresa apuesta. Parte de ese talento son los inversores, pero también los clientes, porque permiten conocer mejor por qué funciona una tecnología o por qué no. Los trabajadores de la empresa también son parte de ese talento y hay que ser capaces de comunicarles la propuesta de valor de la compañía. Por último, consideró fundamental que las mujeres participen en todos los ámbitos, incluidos los órganos directivos.

Eduardo Díaz señaló que el reto para las instituciones públicas es ir por delante para encontrar esos nichos que no son ofrecidos a los emprendedores. También dijo que los principales retos de la empresa son la comercialización, la financiación y la búsqueda de personal cualificado y, en los últimos cinco años, la internacionalización. Asimismo consideró importante crear mecanismos que incentiven el apoyo de las instituciones.

El último en intervenir fue Anant Agarwal, profesor del MIT y CEO de edX, la plataforma de cursos online masivos, quien destacó la importancia del aprendizaje continuo en la sociedad actual para adecuarse a los cambios que la disrupción tecnológica está trayendo al mundo laboral.

Los ganadores de la edición de 2015 de “Innovadores menores de 35 años” son:

-Ángel Alberich: Los diagnósticos serán más objetivos y precisos gracias a sus algoritmos para procesar imágenes médicas.

-Jorge Bueno: Su sistema de posicionamiento en interiores es más preciso y menos intrusivo.

-Carlos Castro: Su dispositivo de recuento de glóbulos blancos no invasivo protege a los pacientes de cáncer que reciben quimioterapia.

-Rubén Criado: Su generador de rayos T podría acabar para siempre con los riesgos de los rayos X.

-Leticia Fernández: Sus filtros de carbón activo eliminan contaminantes del agua solo con luz solar.

-Roberto Gómez: Su escritorio virtual permite acceder a todos los programas desde cualquier lugar y dispositivo.

-Miguel Luengo: Acelera el diagnóstico de la malaria con su videojuego colaborativo.

-Daniel Pardo: Sus sensores inalámbricos funcionan sin baterías ni cables.

-Miriam Reyes: Ayuda a los niños con autismo a aprender a través de sus cuentos digitales adaptados.

-José Luis Rubio: Su tecnología reduce el número de biopsias innecesarias para diagnosticar el cáncer de piel.

El premio al innovador social del año fue a parar a Miguel Luengo, y el de innovador del año a Carlos Castro.