La defensa de la competencia

La defensa de la competencia

Luis Berenguer Fuster. Universidad Carlos III de Madrid

Desde la primitiva Ley de 1963, ha habido una introducción lenta de la disciplina de la competencia en el mundo jurídico español. Es a partir de nuestro ingreso en la Unión Europea, y particularmente a partir de la promulgación de la Ley de 1989, cuando se produce una generalización de la materia, al tiempo que proliferan los especialistas.

Llama, sin embargo, la atención que la proliferación de artículos, trabajos, e incluso revistas especializadas en la materia, no se haya visto acompañada de monografías de carácter general, más allá de la traducción de obras extranjeras (Bellamy/Child, Waelbroek). Por otro parte, en los estudios jurídicos cada vez prolifera más la disciplina, y existe un mayor grado de preparación de los licenciados, al tiempo que prevalece un mayor interés en el desarrollo y realización de seminarios y diversos tipos de estudios.

La entrada en vigor del Reglamento CE 1/2003, la aprobación de una profunda reforma de la legislación española, la aparición de órganos autonómicos y la aplicación judicial del Derecho de la competencia, son todos ellos elementos que hacen prever que la presencia de una obra general, que pueda ser utilizada ya no sólo como instrumento de estudio, sino como obra de consulta, se hará cada día más necesaria.

El conjunto de los empresarios observa con cierta perplejidad la forma en la que se les aplican las normas de la competencia. Al ser una materia relativamente novedosa en nuestro ordenamiento jurídico, con frecuencia no distinguen si una alianza estratégica es anticompetitiva o no lo es. De la misma forma, acostumbran a considerar al mecanismo de control de concentraciones como una insoportable medida de intervensionismo estatal que impide absorber a otras empresas sin autorización del Gobierno.

La intención de los autores consiste en elaborar un libro de marcado contenido práctico, siguiendo el modelo de las obras jurídicas anglosajonas. En un Derecho como el de la competencia, que se caracteriza por ser un derecho del caso, resultan de mayor utilidad la sistematización de los precedentes que la exposición de doctrina jurídica. Por ello resulta tan interesante el análisis de las resoluciones e informes (particularmente en materia de concentraciones) del Tribunal de Defensa de la Competencia.

Resulta igualmente necesario introducir en la obra un marcado contenido económico, a fin de no convertir la disciplina en una estéril obra de contenido juridicista, que si hoy en día no resulta aceptable en ninguna de las ramas del Derecho de la empresa, es totalmente inaceptable en el campo del Derecho de la competencia (Law/economics). Por ello, es el propósito de los autores, en línea por otra parte con sus publicaciones anteriores, de seguir un método basado en el análisis económico del derecho.

Pero en definitiva se trata de una obra dirigida, fundamentalmente a empresarios, con independencia de que pueda ser utilizada igualmente por profesionales, pero sus destinatarios principales han de ser los empresarios y, por lo tanto, la concepción de la obra se divide en una doble vertiente: por un lado se trata de divulgar los principios básicos del derecho y la política de la competencia; y por otra parte constituirá una guía acerca de las conductas que es posible realizar en el mercado, y de aquéllas otras que pueden ser objeto de sanciones para las autoridades de la competencia.