Relación turbulenta e incomprendida entre crecimiento económico y empleo en España

Juan Francisco Jimeno, Emilio Ontiveros Baeza, Guillermo de la Dehesa Romero y Miguel Jiménez Cabezas

La Fundación organizó, el 28 de febrero de 2017, el diálogo “Relación turbulenta e incomprendida entre crecimiento económico y empleo en España” con motivo de la presentación del libro “Crecimiento y empleo” de Juan Francisco Jimeno, editado por RBA. En el diálogo participaron, además del autor, Emilio Ontiveros Baeza, Guillermo de la Dehesa Romero y Miguel Jiménez Cabezas (moderador).

Desde el ámbito político y mediático se acostumbra a establecer un vínculo sencillo y directo entre el crecimiento de la economía y la creación de empleo. Sin embargo, esta relación está lejos de ser tan diáfana como se pretende. La ampliación de las oportunidades de trabajo y el aumento del PIB dependen conjuntamente de un cúmulo de factores que se interrelacionan de una forma compleja. “Crecimiento y empleo” desvela las claves macroeconómicas que condicionan el mercado laboral, denuncia algunas falacias comunes e ilustra sus argumentos aplicándolos a la España actual. Y no solo analiza el presente, sino que se atreve a dar pistas de cómo desarrollos demográficos, tecnológicos y medioambientales van a determinar el futuro del empleo en las próximas décadas.

Juan Francisco Jimeno es Doctor en Economía por el MIT, ha sido profesor en la London School of Economics y la Universidad de Alcalá de Henares e investigador en Fedea, y actualmente es Presidente de la Asociación Española de Economía. En su larga trayectoria ha contribuido decisivamente a nuestra comprensión del funcionamiento del mercado de trabajo español en áreas tan variadas como la negociación colectiva, la protección del empleo y la contratación temporal, las reformas laborales, el paro, la inmigración, el rendimiento de la educación o las pensiones.

Emilio Ontiveros Baeza es Licenciado y Doctor en CC.EE. Trabajó durante más de siete años, en empresas industriales de ámbito nacional antes de iniciar su carrera como profesor universitario. Catedrático Economía de la Empresa (Universidad Autónoma de Madrid), de la que fue Vicerrector durante cuatro años. Fundador, en 1987, y Presidente de Afi (Analistas Financieros Internacionales). Autor de varios libros y numerosos artículos y colaboraciones en revistas especializadas. Colabora habitualmente en diversos medios de comunicación. Ha recibido diversos premios a su actividad investigadora y de divulgación de la economía. Ha sido Fellow del Real Colegio Complutense, en la Universidad de Harvard, y visiting scholar en Wharton School – Universidad de Pennsylvania. Miembro de los Consejos de Redacción de varias publicaciones científicas y profesionales y de los Consejos de Administración de varias empresas. Ha sido Director de la Revista Economistas desde su fundación hasta diciembre de 2011. Es presidente del Consejo Social de la Universidad de Castilla la Mancha, y miembro de los consejos de administración o del consejo asesor de diversas empresas e instituciones.

Guillermo de la Dehesa Romero es Técnico Comercial y Economista del Estado y jefe de oficina del Banco de España (en excedencia). Fue secretario de estado de Economía, secretario general de Comercio, consejero delegado de Banco Pastor, S.A. y asesor internacional de Goldman Sachs International. En la actualidad, es vicepresidente no ejecutivo de Amadeus IT Holding, S.A., presidente honorario del Centre for Economic Policy Research (CEPR) de Londres, miembro del Group of Thirty, de Washington, presidente del consejo rector de IE Business School, presidente no ejecutivo de Aviva Vida y Pensiones, S.A. de Seguros y Reaseguros y presidente de Aviva Grupo Corporativo, S.L.

Miguel Jiménez Cabezas es licenciado en Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE E-3) y en Ciencias Políticas por la UNED. Cursó el Máster en Periodismo de la Escuela EL PAÍS / UAM y un Programa de Desarrollo de Directivos en el IESE. Sus primeros pasos como periodista los dio en la sección de Internacional de EL PAÍS, el diario oficial de la Asamblea del FMI y el Banco Mundial en Madrid y la revista Dinero. En 1996 se incorporó a Cinco Días, donde fue jefe de la sección de Mercados, redactor jefe de la edición de Fin de Semana y de la sección de Empresas y subdirector, cargo que ejerció hasta incorporarse a EL PAÍS en 2006 como redactor jefe de la sección de Economía y del suplemento Negocios. En 2015 fue nombrado subdirector de Información.

RESUMEN

El 28 de febrero de 2017 la Fundación Rafael del Pino organizó el diálogo sobre la relación entre el crecimiento económico y el empleo en España, con motivo de la presentación del libro “Crecimiento y empleo” de Juan Francisco Jimeno. Además de Jimeno, presidente de la Asociación Española de Economía, el acto contó también con la participación de Emilio Ontiveros, catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid, y de Guillermo de la Dehesa, presidente honorario del Centre for Economic Policy Research (CEPR) de Londres.

Juan Francisco Jimeno comenzó recordando que una de las preguntas más habituales que se hacen los economistas es cuánto tiene que crecer una economía para que se cree empleo. Jimeno considera que es una cuestión poco útil porque la respuesta general sería “depende”, ya que el crecimiento económico y el del empleo se determinan de forma conjunta. Lo que está pensando quien hace esta pregunta es algo así como cuánto tendría que hacer de política económica para generar puestos de trabajo. El problema es que no está garantizado que más gasto público implique más crecimiento económico y más empleo.

Para Emilio Ontiveros, la clave para aumentar el empleo y mejorar su calidad reside en incrementar la productividad total de los factores productivos. Para ello hay que tener en cuenta, conjuntamente, los aspectos institucionales, regulatorios y de organización y calidad empresarial, incluyendo el tamaño de las empresas, porque estos elementos también influyen.

Por su parte, Guillermo de la Dehesa advirtió de los retos que supone para todo ello la evolución de la población española, el cambio climático y el desarrollo tecnológico.

En relación con la reforma del mercado de trabajo, Jimeno afirmó que la economía española tiene una característica muy peculiar: es muy volátil. Cuando crece, crece mucho; cuando cae, destruye mucho empleo. En este sentido, las reformas laborales han incidido más en esa relación que en que se traslade todo el crecimiento económico al empleo porque ninguna reforma laboral consigue por sí misma que aumente la productividad.
Ontiveros, por su parte, destacó que la regulación del mercado de trabajo deja mucho que desear y generan mecanismos de defensa en las empresas, como la utilización excesiva de los contratos temporales, especialmente por parte de las microempresas.

A su vez, De la Dehesa señaló que el paro no ha evolucionado con el crecimiento económico debido a la cantidad de reformas que se han hecho en el mercado de trabajo que, en general, lo empeoraron. La reforma de 2012, sin embargo, fue un poco mejor que las anteriores. El problema es que las reformas no inciden en otros problemas que afectan al empleo, como el bajo nivel educativo de determinados tramos de la población, la falta de cualificación profesional de otros o la desconexión entre el sistema educativo y las necesidades de las empresas.

Otro de los asuntos debatidos fue la dualidad del mercado de trabajo. En este sentido, Jimeno recordó que se trata de un problema que España tiene desde hace tiempo, desde 1984, como consecuencia de la temporalidad en el empleo, que es la principal razón de la volatilidad de la economía española, de la baja productividad y de la dualidad del mercado de trabajo, que se extiende a todos los tramos de edad y es socialmente injusta. El modelo de contratos temporales se inició por desesperación, ante la renuncia a reformar el Estatuto de los Trabajadores, pero lo que se pensó que sería una medida temporal se ha convertido en permanente porque las empresas la utilizan para eludir los altos costes del despido u otras rigideces de la regulación laboral.

De la Dehesa destacó que otra parte del problema es el mal funcionamiento del Servicio Estatal de Empleo, que no está capacitado para colocar a los parados. Y Ontiveros añadió que es necesaria una simplificación del número de contratos, con el fin de reducir los privilegios de los empleados indefinidos y la manifiesta desprotección de los temporales. También destacó el papel de la negociación colectiva en la dualidad del mercado laboral.

Jimeno señaló, también, que la dualidad tiene que ver con la regulación de los despidos objetivos, que está por resolver. Es lo que explica que la temporalidad sea tan alta. Por ello, es preciso diseñar mecanismos de ajustes que permitan a las empresas reaccionar de otra forma.

Otra parte del problema, según Jimeno, son los convenios colectivos, que tienen fuerza de ley pero quienes los firman son poco representativos tanto de las empresas como de los trabajadores.

Los convenios también afectan a la calidad empresarial porque afectan al tamaño de la empresa, dijo Ontiveros, quien también se refirió a la calidad de funcionamiento del sistema financiero y de las instituciones.

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