Spain Global Impact Challenge 2017

en el marco del primer encuentro de la comunidad de innovación de la Singularity University en España

La Fundación Rafael del Pino y la Singularity University organizó, el 14 de diciembre de 2016, el acto Spain Global Challenge 2017. En el marco del primer encuentro de la comunidad de innovación de la Singularity University en España.

El acto contó con la participación de:

José Luis Cordeiro, Fundador y Presidente de la World Future Society y miembro fundador de la Singularity University, NASA Research Park

Luis González Blanch, Embajador de la Singularity University, Madrid

En el transcurso del acto los Challenges Leaders de España presentaron los distintos retos globales para 2017
Pablo de Manuel Trianfilo, GLOBAL INCUBATOR
Diego Soroa, CUANTICS CREATIVES
Francisco González-Blanch, MENDELIAN
Ignacio Medrano, SAVANA

El acto concluyó con una mesa redonda en la que participarán
Pablo Orduña, LABSLAND
Juan Monzón, EXOVITE
Jacabo Elosua, CIVIO
Miguel Luengo, MALARIASPOT

La competición Spain Global Impact Challenge 2017, promovida en España por la Fundación Rafael del Pino pretende ser una llamada a la acción ante los grandes retos a los que se enfrenta en el mundo (cambio climático, educación, dependencia energética, etc.). Con esta competición la Fundación Rafael del Pino y la Singularity University pretenden hacer un llamamiento a la sociedad para que active creatividad, su talento y su conocimiento para aportar soluciones reales a través de los últimos avances tecnológicos.

Este año de nuevo serán dos los ganadores de la competición en España. Ambos ecibirán una beca, valorada en 24.000 euros cada una, para estudiar, en la sede de la NASA en Silicon Valley, el programa de posgrado Global Solutions Program (GSP)de la Singularity University durante este próximo verano.

Este programa interdisciplinar de 10 semanas de duración es uno de los más selectivos del mundo, y entre las miles de solicitudes que se reciben cada año, se seleccionan a 80 líderes y emprendedores tecnológicos de 35 países del mundo, para analizar los mayores avances tecnológicos que están transformando el mundo, y explorar cómo usarlos para resolver los grandes problemas de la Humanidad.

RESUMEN

El 14 de diciembre de 2016, se celebró el acto de lanzamiento de la edición española del Global Impact Challenge, una competición promovida en nuestro país por la Fundación Rafael del Pino con la que esta institución, conjuntamente con la Singularity University, pretende hacer un llamamiento a la sociedad para que active creatividad, su talento y su conocimiento para aportar soluciones reales a través de los últimos avances tecnológicos.

El acto se inició con la intervención de José Luis Cordeiro, fundador y presidente de la World Future Society y miembro fundador de la Singularity University, quien destacó que, en los próximos veinte años, vamos a ver más cambios que en los últimos dos mil, como consecuencia de un crecimiento exponencial en los desarrollos tecnológicos que ha sacado al mundo de la trampa malthusiana.

El desarrollo económico es cada vez más rápido. De esta forma, mientras Occidente necesitó doscientos años para llegar donde está ahora, las economías emergentes están recorriendo este trayecto solo en unas pocas décadas.

Por lo que se refiere al desarrollo tecnológico, si la ley de Moore -cada dos años se duplica la capacidad de procesamiento de los ordenadores- en veinte años alcanzaran la complejidad de la mente humana y luego la superaran, un hecho este que se conoce como singularidad. Cordeiro, incluso, se atrevió a vaticinar que, en 2029, la inteligencia artificial habrá alcanzado a la inteligencia humana, lo que supondrá el fin de la humanidad tal y como la conocemos ahora porque el hombre se unirá a esos avances tecnológicos, se fundirá con ellos.

En los próximos treinta años tendremos aparatos más pequeños que un pendrive, pero con más capacidad de procesamiento que un cerebro humano. En diez años se podrá secuenciar todo el genoma humano de forma rápida, económica e individualizada para que nadie fallezca como consecuencia de enfermedades de transmisión genética. La medicina, entonces, será preventiva. También podremos conocer a la perfección de dónde venimos gracias a un árbol genealógico elaborado a partir de nuestro genoma. Y, en el futuro, se podrán diseñar las características de nuestros hijos.

La singularidad será fruto de la convergencia de la nanotecnología, la tecnología de la información y las comunicaciones, la biotecnología y la cognotecnología. Respecto a esta última, hay que tener en cuenta que el cerebro es la frontera final del conocimiento humano, porque es la estructura más compleja del mundo, pero los científicos ya están planteando el desarrollo de un cerebro externo al que vamos a estar conectados y que nos dará más inteligencia.

El objetivo para los próximos cincuenta años es resolver los problemas de la humanidad gracias a la tecnología, aunque nos cueste comprenderlo. Pero esto se debe a que el cambio tecnológico es exponencial, mientras que el cerebro sigue pensando de forma lineal. Y entre ellos está el desarrollar la capacidad de rejuvenecer el cuerpo, lo que será posible en veinte o treinta años. De momento, en cinco años seremos capaces de curar a los tetrapléjicos. Y en un futuro no muy lejano podremos vencer a la muerte.

A continuación, intervino Luis González-Blanch, embajador de la Singularity University, quien explicó que el objetivo del Global Impact Challenge es detectar a los líderes tecnológicos que hay en España. Los candidatos deberán presentar un proyecto con un impacto potencial de un millón de españolas en los próximos diez años. Los ganadores conseguirán una plaza para el curso de verano de la Singularity University.

Pablo de Manuel Trianfilo, de Global Incubator; Izanami Martínez, de Doctor 24; Diego Soroa, de Cuantics Creatives; Francisco González-Blanch, de Mendelian, e Igancio Medrano, de Savana, presentaron los distintos retos globales para 2017.

Por último, tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron Pablo Orduña, de Labsland; Juan Monzón, de Exovite; Jacobo Elosúa, de Civio, y Miguel Luengo, de MalariaSpot, todos ellos personas que han pasado por la Singularity University.

Todos ellos destacaron de su experiencia allí que les enseñó a pensar a lo grande, que les transmitieron ambición para desarrollar sus ideas y que encontraron compañeros muy buenos y socios a largo plazo para sus proyectos.

El consejo que dieron a los aspirantes es que vayan con la mente muy abierta para aprender, que aprovechen la experiencia de otras personas, que se olviden de sus limitaciones, pero que no pierdan el sentido crítico.

Los proyectos con los que estuvieron en contacto allí y que más les impactaron fueron la red de nanosatélites para ver la Tierra, la inteligencia artificial y su relación con el lenguaje humano, o enviar luz del sol a los paneles solares a través de microondas para que generen energía las 24 horas del día.

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