Free Market Roadshow 2017. Tiempos difíciles en una sociedad polarizada

Carlos Rodríguez Braun, Gloria Álvarez, Federico Fernández, Adrián Rodríguez, Enrique Couto, María Blanco

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Resumen

El segundo panel se inició con la intervención de Federico Fernández, senior fellow del Austrian Economic Centre, quien dijo que se puede distinguir entre populismo de izquierdas y populismo de derechas, pero que las diferencias son muy sutiles y tienden a desvanecerse cuanto más tiempo están en el gobierno unos y otros. De hecho, todo populismo termina siendo antimercado y antidemocrático.

Adrián Rodríguez, filósofo y psicólogo, señaló que hay un concepto equivocado de lo que es el populismo. Se ha intentado criminalizarlo sin entender el contexto en el que se está produciendo. Los nuevos ejes que busca la gente tras la caída del muro de Berlín están empezando a ensayarse con el populismo porque las antiguas certezas de izquierda y derecha ya no funcionan. El populismo, en este sentido, es una fuerza emergente con un nuevo discurso.

Gloria Álvarez, politóloga de Guatemala, destacó, por su parte, que la derecha tradicional y conservadora en Latinoamérica, en lugar de implementar la libertad de mercado lo que hizo fue construir un capitalismo de amiguetes. Pero para la gran masa, la inclusión en el mercado solo fue como consumidores, no como emprendedores. Esa derecha no casa con los milenials, la generación más tolerante de la historia. De ahí es de dónde surgen esos movimientos de ‘alternative right’. En Latinoamérica también existe el izquierdista conservador. Mucha gente se vuelve progre, porque no se comprende que el individuo vale como individuo, con derecho a la vida, la libertad y el patrimonio.

Enrique Couto, analista financiero y cofundador de Visual Politik, comentó que una cosa es la retórica populista, que respeta las instituciones, y otra el movimiento populista, que pasa a la democracia totalitaria y trata de excluir a la minoría. El primer ingrediente del populismo es la frustración. También indicó que, si la UE no establece un marco de competencia, entonces será un caldo de cultivo para el populismo como consecuencia de esa frustración de la gente.

Para Fernández, si hay debilidad institucional, el populismo arrasa. El gran problema europeo, en ese sentido, es que se populice la política. Rodríguez culpa del avance del populismo al hecho de que nos sigan gobernando las viejas élites globalistas, como la ONU o la UE. En su opinión, el eje arriba-abajo está en marcha y es contradictorio con el eje izquierda-derecha.

Álvarez, en cambio, considera que el problema es que el progre no analiza las consecuencias últimas de sus ideas y se queda en las soluciones fáciles. La batalla de las ideas es su talón de Aquiles. A partir de ahí, el discurso que les queda es la denigración y el insulto. El populismo es un mecanismo de manipulación que utilizó la guerrilla marxista cuando se quedó sin financiación tras la caída de la Unión Soviética. Y la derecha vio que el populismo era una forma de ganar las elecciones.

Couto cree que hay esperanza, pero fuera, en el comercio internacional. Puede que el liberalismo no sea ‘cool’ en Latinoamérica o Europa, pero sí que lo es en Asia. Allí, el apoyo al capitalismo es abrumador. Además, en Latinoamérica ya está cayendo el socialismo del siglo XXI y eso puede curar a Europa del mal del populismo.

“La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad. Los contenidos incluidos en el presente resumen, realizado para la Fundación Rafael del Pino por el profesor Emilio González, son resultado de los debates mantenidos en el encuentro realizado al efecto en la Fundación y son responsabilidad de sus autores.”