Global Entrepreneurship Monitor: Informe GEM España 2016

La Fundación Rafael del Pino, en colaboración con el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España y Banco Santander a través de Santander Universidades, organizó el acto de presentación del informe “Global Entrepreneurship Monitor: Informe GEM España 2016″ el día 14 de junio de 2017.

GEM es un observatorio con carácter anual, desde 1999, cuya principal misión es proporcionar datos acerca de la medición de la tasa de actividad emprendedora de las naciones, regiones y ciudades participantes, así como una amplia descripción de sus características, su relación con el desarrollo económico y un diagnostico del estado de las principales condiciones institucionales o de su entorno para emprender.

Con este informe, las instituciones y agentes relacionados con el emprendimiento disponen de información de calidad e indicadores para fomentar la creación empresarial. Las series temporales y las comparaciones entre distintas economías y trasfondos culturales son, asimismo, de gran valor para la comprensión y aprendizaje de los mecanismos que promueven el emprendimiento.

GEM España, en el marco de este proyecto mundial, está formado por la Red Española de Equipos Regionales GEM, constituida por investigadores de 19 universidades. Cuenta con el apoyo de 90 instituciones.

RESUMEN

El 14 de junio de 2017 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino la presentación del Informe GEM España 2016
Iñaki Peña, director técnico de GEM España, desgranó el contenido del documento. Según explicó, en el pasado se produjo en España una recesión económica bastante severa, pero hay capacidad de reacción. Ahora, el PIB crece a un ritmo mayor que el de nuestros socios europeos. La renta per cápita también se incrementa, lo que augura cierto optimismo a la hora de lanzarse a la aventura de emprender.
Desde 2014, la tasa de creación de empresas ha superado a la de cierre de compañías. Durante la crisis eran más las sociedades que desaparecían, lo que descapitalizó el tejido empresarial, pero ahora se cierran menos empresas y se abren más. En estos momentos, el problema es el tamaño de las compañías, ya que en Alemania tienen más tamaño, con lo que son más productivas y cuentan con más capacidad de innovación.

A la hora de considerar el emprendimiento como una opción profesional, las cosas están mejor en Estados Unidos que aquí, y lo mismo sucede respecto a la capacidad para emprender. Aquí pesa el temor al fracaso porque la opción de una segunda oportunidad no está tan desarrollada como allí.

En Estados Unidos, el 12% de la población se ha animado a lanzar una empresa, frente al 6% de los españoles, si bien estamos repuntado en este sentido a medida que se consolida la recuperación. De hecho, hay una correlación entre reactivación económica y emprendimiento. En cuanto a los motivos para emprender, en España ha habido dos que lo han hecho por percibir una oportunidad por cada uno que lo ha hecho por necesidad de crearse un empleo. Esa relación es de tres a uno en Alemania y de seis a uno en Estados Unidos. Los nuevos negocios son de constitución no muy complicada, normalmente de autoempleo, y son menos innovadores que en Alemania y, sobre todo, que en Estados Unidos.

Solo el 10% de los emprendedores españoles contempla la posibilidad de contratar a más gente de aquí a cinco años, frente al 20% de los alemanes y el 30% de los estadounidenses.

En cuanto a las condiciones para emprender, España se encuentra por debajo de Estados Unidos y de Alemania, pero, sobre todo, se encuentra por debajo del nivel de suficiencia. Las condiciones son claramente mejorables, en especial lo referente a la burocracia.

En cuanto a la promoción de la cultura emprendedora, España está también por debajo del nivel de suficiencia tanto en la educación primaria como en la universidad.

En los últimos cuatro años se ha incrementado la financiación, gracias al crowdfunding, y ha crecido el porcentaje de emprendedores entre las personas mayores de cincuenta años, hasta el punto de que ya superan al porcentaje de emprendedores entre los menores de treinta años.

A continuación, tuvo lugar una mesa redonda en la que intervinieron José Luis del Río, consejero delegado de Arcano Capital; Laura Lozano, cofundadora y CEO de Charging Technologies; Paloma Domingo, directora del Parque Científico de la Universidad Carlos III, y Ana Fernández Laviada, directora ejecutiva de GEM España.

Paloma Domingo señaló que, en los últimos años, se viene produciendo un crecimiento del emprendimiento universitario, tanto en grado como entre los investigadores. También se empiezan a ver cambios en los colegios. Y se percibe un cambio también en la percepción social del emprendimiento. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer, en especial en lo referente a la administración pública y a la financiación.

Laura Lozano, a su vez, explicó que empezó a emprender porque vio una oportunidad clarísima de negocio. Percibió que había algo que no estaba cubierto pero que la gente necesitaba. Y señaló como un gran obstáculo todo lo que hay que pagar para crear una empresa.

Ana Fernández señaló que se puede emprender por oportunidad o por necesidad. Hace una década, el 80% de emprendedores lo hacía por oportunidad y el 20% por necesidad. Con la crisis, la relación pasó a ser 70%-25%, pero el objetivo es volver a una relación de 80-20.

José Luis del Río destacó que ahora es un buen momento para invertir. Se está montando un ecosistema que está atrayendo dinero del exterior, pero el sistema español no tiene capacidad de invertir. Hoy se está sosteniendo con dinero público, para suplir a un dinero privado que no está llegando. En este sentido, estamos muy lejos de Estados Unidos. Allí hay mayor vocación emprendedora, no hay miedo al fracaso y hay más financiación. Además, el emprendedor de allí decide con quién va a trabajar y es habitual fracasar de tres a cinco veces en la vida.

En este sentido, Laura Lozano se refirió a la necesidad de internacionalizarse porque si su empresa se quedara nada más que en España probablemente no podría salir adelante.

Paloma Domingo indicó que los investigadores están ahora más dispuestos a emprender, tienen más consciencia de las oportunidades. En las universidades el problema es cómo hacer para que la ciencia llegue al mercado. Ese hueco se puede llenar creando empresas. Todo depende de que las universidades tengan la concienciación de generar valor.
Por su parte, Ana Fernández manifestó que aquellos países que cuentan con una renta per cápita más alta, tienen mayores niveles de intraemprendimiento. Si la dirección lo apoya, es más fácil, y si el entorno económico y social es favorable se puede hacer mucho.

José Luis del Río explicó que, a la hora de lanzarse a emprender, es preciso tener una buena idea y que esa idea tenga utilidad para el mercado. Para perder el miedo a emprender es fundamental traducir la idea a un modelo de negocio. También considera necesario cambiar la cultura de las instituciones financieras españolas en relación con el emprendimiento. Para Laura Lozano lo importante es tener un buen equipo y convencerle de que tu proyecto es también de ellos. Para Ana Fernández es esencial que la educación cree una cultura del emprendimiento y una base social que lo apoye. Y, para Paloma Domingo, en relación con los investigadores universitarios, el problema reside en el reconocimiento académico de las actividades relacionadas con el emprendimiento y contar con recursos para ello.

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